
El rebote global no alcanzó para frenar la caída de la deuda argentina: el riesgo país subió a 675 puntos, los bonos siguen castigados y crece la duda sobre el impacto electoral y la falta de compradores locales.

El rebote global no alcanzó para frenar la caída de la deuda argentina: el riesgo país subió a 675 puntos, los bonos siguen castigados y crece la duda sobre el impacto electoral y la falta de compradores locales.