
Las petroleras que operan en Argentina analizan aplicar un aumento del 5% en los combustibles en los próximos días, como consecuencia directa de la escalada del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio internacional del petróleo.
Este ajuste, que afectaría tanto a naftas como a gasoil, llega en un momento crítico para la economía local, donde el Gobierno intenta contener la inflación y reducir el déficit fiscal.
El reciente intercambio de ataques entre Israel e Irán generó incertidumbre en los mercados energéticos, revirtiendo la tendencia a la baja que el crudo mantenía desde principios de año.
Los futuros del Brent superaron los USD 78 por barril —su mayor salto intradiario desde la invasión rusa a Ucrania en 2022—, aunque luego se estabilizaron en torno a los USD 74,95.
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