Después del Roadshow del argentino de Alpine en las calles de Palermo, las marcas de los trompos con los que hizo delirar a todos los fanáticos, se convirtieron en una inevitable atracción.
Después del Roadshow del argentino de Alpine en las calles de Palermo, las marcas de los trompos con los que hizo delirar a todos los fanáticos, se convirtieron en una inevitable atracción.