
La abrupta caída de precios para las acciones argentinas este lunes no dejó de ser dolorosa para los inversores por su inesperada magnitud. Sucede que luego de un 2024 con excepcionales ganancias –el índice Merval creció 123% en dólares, su mejor desempeño en dos décadas– se esperaba algún ajuste en las cotizaciones, ante una etapa en los negocios que debería ser más selectiva y con un reacomodamiento para las carteras.
El sesgo bajista para las bolsas de Nueva York –el panel tecnológico Nasdaq restó 0,7%– y la importante suba en los rendimientos de los bonos de EEUU, previo a la asunción de Donald Trump como próximo presidente norteamericano el 20 de enero, contribuyeron al movimiento cauteloso que tuvo foco en activos argentinos.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cedió 5,4% a 2.655.179 puntos, tras un máximo intradiario de a semana anterior de 2.867.775 puntos. El panel de acciones líderes aún mantiene en enero una ganancia de 4,8% en pesos y de 4,2% en dólares, según la paridad del contado con «liquidación».
En Wall Street, las acciones y ADR de compañías argentinas negociadas en dólares perdieron hasta 8%, con Edenor (-8,1%), Loma Negra (-8,1%) y Transportadora Gas del Sur (-8%) al frente de la tendencia negativa.
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