Jorge Lozano presidió la misa para recordar a los fallecidos
Durante la homilía que encabezó este martes en la Catedral Metropolitana, Lozano señaló que lo sucedido «es una cicatriz que a veces duele pero que también nos recuerda que estamos vivos y que seguimos juntos. Murieron 194 personas, la mayoría jóvenes, con sueños, proyectos, con toda una vida por delante».
«Por eso, Cromañón no es solo una noticia o un recuerdo lejano. No es un hito en la historia dolorosa de la Ciudad o la Región: es una historia que nos marcó, una herida compartida que nos une y nos fortalece como comunidad», añadió.
Asimismo, el arzobispo indicó que «esta misa, en particular, tiene un peso y una ternura distinta. Porque Cromañón nos duele a todos. Es una herida que compartimos y que, lejos de aislarnos, nos invita a abrazarnos, a cuidarnos, a ponerle nombre y rostro a la ausencia».
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