
A un mes del nuevo esquema cambiario impulsado por el Gobierno, los efectos comienzan a reflejarse en los indicadores económicos. Distintas consultoras y centros de análisis coinciden en que la inflación de abril será menor a la esperada, con proyecciones que van desde un 2,5% hasta un 3,8%, en contraste con el 5% que se anticipaba por el impacto del dólar.
El cambio en las previsiones se explica, en parte, por la contención del traslado a precios. Aunque tras la devaluación inicial del 10% algunas empresas enviaron listas con aumentos de hasta el 9%, muchas terminaron retrocediendo ante la negativa de las cadenas de supermercados a convalidar esas subas, especialmente en el rubro alimenticio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó esa respuesta del mercado como un gesto de responsabilidad empresarial. A su vez, el presidente Javier Milei aseguró que «abril mostrará una mejora» y anticipó que la inflación será menor al 1% hacia mediados de año. Incluso se animó a proyectar que, para 2026, «este problema será cosa del pasado».
Las proyecciones para mayo también son alentadoras. La consultora Eco Go estima que la suba del índice de precios se ubicará cerca del 2,8%, sin el impacto de estacionalidades como el aumento de carnes y verduras. En abril, su medición indicó que los alimentos apenas subieron un 0,5% en la última semana del mes.
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