
Huesos humanos y relojes antiguos emergieron entre los escombros de la vivienda de Avenida Congreso 3700 (Coghlan), inmueble donde residieron Gustavo Cerati, Hilda Lizarazu y la artista plástica Marina Olmi. El descubrimiento se produjo esta semana durante trabajos de demolición, tras la venta de la propiedad.
Los restos aparecieron al colapsar un muro interior durante las tareas preparatorias para la construcción de un edificio. La Policía de la Ciudad y la fiscalía de Martín López Perrando sellaron el perímetro y recuperaron los huesos junto a objetos personales (incluidos relojes).
Ahora, antropólogos forenses analizarán los restos para determinar antigüedad y causa de muerte.
La propiedad, de más de 100 años, acumula capas de uso de la época colonial: vecinos mencionan que el terreno albergó una capilla y un establo. Durante el siglo XX funcionó como geriátrico antes de convertirse en vivienda.
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