
«No se juega con el dolor de la gente», manifestó el fiscal Iván Grasi, de la UFI Delitos Especiales, luego del polémico fallo del caso Lucía Rubiño. El funcionario judicial solicitó la absolución de Juan Pablo Echegaray, hijo de un juez federal, ya que según su entender y las pruebas que pudo obtener, no tuvo responsabilidad en la tragedia que dejó sin vida a la adolescente. Sin embargo, sus dichos y argumentos despertaron de nuevo indignación, por lo que Guillermo Chirino, representante de la Asociación Familias del Dolor, alzó la voz.
Cabe destacar que Grassi sostuvo que su postura se basó en las pericias y aseguró que continuar con el proceso «era estirar» sin fundamento probatorio sólido.
Según detalló el fiscal, las tres pericias realizadas coincidieron en que el menor que conducía el Sandero invadió el carril derecho e impactó contra la camioneta de Echegaray, dejando una huella de frenado en el lugar. «Me quedé sin imputación», reconoció.
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