
La low cost presentó el concurso para evitar la quiebra tras meses de cancelaciones, cuentas embargadas y reclamos de pasajeros. Con vuelos casi paralizados y más de 1.000 ex empleados en espera, se abre una etapa clave bajo control judicial.

La low cost presentó el concurso para evitar la quiebra tras meses de cancelaciones, cuentas embargadas y reclamos de pasajeros. Con vuelos casi paralizados y más de 1.000 ex empleados en espera, se abre una etapa clave bajo control judicial.