
Este jueves, la Escuela Ángel Domingo Rojas despide con una profunda tristeza a un miembro muy especial de la institución: murió Domingo, el perrito que todos los días se levantaba con entusiasmo para asistir a clases y que se ganó el cariño de alumnos y docentes.
«Domingo para mí es todo, es mi motivo de vida«, contaba en una entrevista a Telesol su dueño, recordando la rutina que el can cumplía con tanta disciplina, llegando todos los días a las 7:30 listo para ir a la escuela y acompañar a los niños en cada actividad. «La locura de él son los niños «, relataba.
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