El Changuito se convirtió en Chango, entendió que «con la habilidad no alcanza», recuperó la magia y la sonrisa, la rompió en el superclásico, y terminó el año afianzado como titular. Sus desafíos para 2026.
El Changuito se convirtió en Chango, entendió que «con la habilidad no alcanza», recuperó la magia y la sonrisa, la rompió en el superclásico, y terminó el año afianzado como titular. Sus desafíos para 2026.