
El caso del remisero que fue baleado este martes en Chimbas ha generado más interrogantes que certezas. Federico Domínguez, la víctima del hecho, permanece internado en el Hospital Rawson, fuera de peligro, pero con su testimonio en el centro de las dudas.
Según fuentes policiales, incurrió en varias contradicciones al declarar y además se negó a entregar su teléfono celular para las pericias, lo que entorpece la investigación.
Domínguez denunció que fue atacado alrededor de las 10:15 de la mañana, en la intersección de calles 25 de Mayo y Díaz. Dijo que, tras dejar a una pasajera en Villa Unión, se quedó en el auto revisando la aplicación de Uber y fue sorprendido por un hombre armado, que le pidió el celular.
De acuerdo a su versión, al resistirse, hubo un forcejeo, escuchó un zumbido, vio humo dentro del auto y se percató de que tenía una herida en el cuello.
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