Una docente y su familia fueron víctimas de un robo en Pocito, en una situación que quedó marcada por una fuerte sospecha: creen que los delincuentes pudieron haberlos sedado para entrar sin que despertaran.
El hecho ocurrió durante la madrugada del pasado martes en una vivienda del barrio Gobernador Carlos Doncel. Según contó la dueña de casa, Alejandra Clavero, los ladrones habrían ingresado por la puerta trasera, que suele quedar abierta para que entre la mascota familiar.
En diálogo con TELESOL DIARIO, Clavero relató: «Yo no he escuchado nada y para mí nos echaron algo para no despertarnos. Yo ante cualquier ruidito me despierto, pero a las 6:30, cuando se levanta mi hija para ir a la escuela, me alertó nerviosa. ‘Nos han entrado a robar’, me dijo y se largó a llorar».
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