El increíble río invisible que hacen fluir bajo la arena del desierto
En uno de los territorios más hostiles del planeta, donde el agua dulce no existe de manera natural, Arabia Saudita puso en marcha una obra colosal que pasa casi desapercibida. No se ve desde el aire ni serpentea en la superficie, pero atraviesa cientos de kilómetros bajo la arena: un sistema subterráneo que lleva agua potable desde el mar hasta el corazón del desierto.
Sin ríos ni lagos, el país apostó por la ingeniería para garantizar un recurso vital. El proyecto se convirtió en la pieza central de su política hídrica, demostrando que incluso en los suelos más áridos es posible sostener ciudades, industria y vida.
Del Mar Rojo al desierto profundo
El proceso comienza en la costa del Mar Rojo, donde gigantescas plantas desalinizadoras toman agua salada y la transforman en potable mediante tecnología de ósmosis inversa. Cada litro es filtrado y purificado antes de iniciar un largo recorrido tierra adentro.
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