
Las quejas no es nuevas. Desde hace meses, distintas personas usaron sus redes y algunos medios se hicieron eco de los múltiples reclamos en torno al deplorable estado y la desidia que imperan en el cementerio de Albardón.
Suciedad, tumbas abiertas, falta de agua en la parte vieja del cementerio, nichos usurpados y la calle interna de la necrópolis usada como atajo por la gente de la zona, se han vuelto moneda común en ese sitio.
Desde hace tiempo, la parte antigua del cementerio no cuenta con agua, lo que dificulta las tareas de limpieza de los deudos cuando van a dejar una flor o simplemente visitar a sus parientes sepultados en ese lugar.
Otra problemática es la negligencia de las autoridades que dirigen el sitio, ya que se han registrado casos donde las autoridades del lugar han colocado féretros en nichos ajenos. Es decir, usurparon un espacio que ha sido pagado por otras personas.
« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »