
Se invierte el paradigma hasta ahora vigente: ahora, es el fisco quien debe demostrar que un contribuyente ha incumplido sus obligaciones y no es éste quien tiene que acreditar su inocencia.

Se invierte el paradigma hasta ahora vigente: ahora, es el fisco quien debe demostrar que un contribuyente ha incumplido sus obligaciones y no es éste quien tiene que acreditar su inocencia.