
El Atlético de Madrid cerró su participación en el Mundial de Clubes con un sabor amargo. Aunque logró imponerse por 1 a 0 ante Botafogo en el Rose Bowl, el resultado no alcanzó para que los dirigidos por Diego «Cholo» Simeone continuaran en carrera. La diferencia de gol y la combinación de resultados no jugaron a favor del conjunto español, que se despide en la fase de grupos del certamen.
Los «Colchoneros» estaban obligados a golear para aspirar a la clasificación. Necesitaban una victoria por al menos tres tantos o un resultado favorable en el duelo paralelo entre PSG y Seattle Sounders. Sin embargo, el ajustado triunfo propio y la victoria 2 a 0 del conjunto parisino sellaron su eliminación.
Botafogo, en cambio, llegó al encuentro con margen: tras su resonante triunfo sobre el PSG, necesitaba apenas un empate o incluso una derrota por hasta dos goles para asegurar su pase a la siguiente ronda. A pesar de caer ante el Atleti, el conjunto brasileño cumplió su objetivo y clasificó como líder del Grupo B.