
Los ángeles existen. Al menos para Abraham Mercado eso quedó demostrado en la siesta del viernes cuando dos policías del Comando Radioeléctrico Sur llegaron a su casa de Rawson.
Los policías no llegaron de casualidad. Ambos habían sido convocados por el 911 por el desesperado llamado de una familia que pedía ayuda: su bebé de 1 año había quedado inconsciente y se estaba asfixiando con sus propias flemas, precisaron fuentes policiales a este diario.
Los uniformados hicieron los que le enseñaron en su etapa de entreanamiento: reanimación cardiopulmonar y otros primeros auxilios en el pequeño.
Y de manera inmediata, los policías activaron un Código Rojo, un protocolo especial de traslado de urgencia para este tipo de situaciones para llegar a toda velocidad al Centro de Adiestramiento René Favaloro.
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