
Durante un operativo de patrullaje en la Ruta Provincial N° 430, efectivos del Grupo Especialista en Alta Montaña (GEAM) del Escuadrón 25 «Jáchal», junto con personal de las secciones «Angualasto» y «Las Flores», realizaron un hallazgo arqueológico de gran valor histórico.
Mientras recorrían la zona, los uniformados detectaron un bulto de tela amarilla al pie de una caída de agua. Al inspeccionarlo, descubrieron un mortero de piedra con su respectiva mano. A pocos metros, encontraron otro mortero de mayores dimensiones, lo que confirmó la relevancia del sitio.
Según las primeras evaluaciones, estos instrumentos habrían sido utilizados entre los años 900 y 1200 por los pueblos originarios de la región, como los Huarpes y Diaguitas, para moler alimentos y hierbas medicinales.