
A veces, los gestos más simples son los que dejan huellas imborrables. Y eso ocurrió cuando el grupo Amigos en Dos Ruedas decidió transformar una pasión compartida —las motos— en un acto profundo de solidaridad.
La idea, nacida de Juan Pablo García casi como una «loca ocurrencia», terminó convirtiéndose en una experiencia única que tocó el corazón de grandes y chicos en la localidad de Los Berros.
Disfrazados de Reyes Magos y montados en sus motos, los integrantes del grupo llegaron hasta un pequeño polideportivo del lugar con un objetivo claro: llevar alegría. No solo llevaron regalos, sino también ropa para niños, mujeres y hombres, una merienda compartida, música, juegos y tiempo. Tiempo del bueno, ese que se entrega sin esperar nada a cambio.
Juan Pablo fue quien tomó el micrófono y se animó a conducir la jornada, organizando juegos como el de la silla, actividades para los más pequeños y también para las mujeres adultas.
Hubo risas, bailes, canciones y momentos de emoción que todavía resuenan en quienes participaron. Cada niño recibió su bolsita, pero lo más valioso fue sentirse visto, escuchado y celebrado.
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