Cómo debería ajustarse el gasto público en 2026 para lograr el superávit fiscal previsto
Según el Instituto de Investigaciones Económicas para la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), si el Congreso aprueba el capítulo tributario de la reforma laboral, el ministro Luis Caputo deberá realizar un ajuste real del 19% sobre la parte del gasto público que no se ajusta por inflación.
Este análisis, elaborado por los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna, responsable del departamento fiscal del IERAL, considera tres variables que afectan las proyecciones del Presupuesto 2026: una inflación superior a la prevista, leyes para personas con discapacidad y financiamiento universitario no contemplados en el presupuesto, y el costo de la baja de impuestos prevista en la reforma laboral.
El proyecto que el Senado tratará en febrero incluye medidas como la reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas, la baja de contribuciones patronales y la derogación de impuestos internos, entre otros cambios.
Una inflación mayor a la estimada aportará más recursos pero también incrementará el gasto indexado, especialmente en jubilaciones y AUH. Por otro lado, las leyes de discapacidad y educación no están reflejadas en las proyecciones del presupuesto.
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