La máxima entidad del fútbol europeo calificó la decisión de «inédita, incomprensible e injustificable», y alertó: «Es la integridad del deporte lo que está en juego y la credibilidad de una competición que queda dañada».
La máxima entidad del fútbol europeo calificó la decisión de «inédita, incomprensible e injustificable», y alertó: «Es la integridad del deporte lo que está en juego y la credibilidad de una competición que queda dañada».