
En un partido electrizante, Barcelona se impuso en tiempo suplementario por 3 a 2 sobre el Real Madrid y se quedó con la Copa del Rey. El encuentro se jugó ante una multitud en el Estadio Olímpico de Sevilla.
Pedri abrió el marcador para los culés a los 28 minutos de iniciado el encuentro, pero no tardó en llegar el empate de la mano de Mbappé (70″) y luego la ventaja del Merengue con Tchouaméni (77″).
Finalmente, a los 84″ Torres puso en igualdad al Barcelona, lo que derivó en un alargue, donde Koundé selló la victoria culé a los 116 minutos.
De esta manera, el conjunto que supo defender Lionel Messi en su juventud levantó el trofeo por vez número 33.