Aunque pudo convertir, sufrió el rigor del torneo doméstico y debió salir por «un pisotón en el hueso» que lo dejó dolorido. «Queríamos darle una alegría a la gente», se lamentó.
Aunque pudo convertir, sufrió el rigor del torneo doméstico y debió salir por «un pisotón en el hueso» que lo dejó dolorido. «Queríamos darle una alegría a la gente», se lamentó.