
El palacio de Tribunales es un edificio conocido por sus procedimientos judiciales, pero en uno de sus rincones hay una historia de vida que despierta admiración y emociones.
Se trata de Ángel Vega, a quien todos conocen en ese edificio como «el Lustrabotas de Tribunales».
Ángel lleva 45 años dedicándose a esta profesión en el mismo lugar, la casa de la Justicia sanjuanina en calles Rivadavia entre Aberastain y Jujuy, Capital.
Desde 1980, ha recorrido los pasillos, «desde el subsuelo hasta el segundo piso», puliendo zapatos y, sin querer, puliendo las relaciones humanas.
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