
Un reciente hallazgo encendió las alarmas entre veterinarios y autoridades sanitarias: se detectó la presencia de Dirofilaria, un gusano que se aloja en el corazón de los perros y que se transmite a través de la picadura de mosquitos. Se trata de una enfermedad potencialmente grave que, hasta el momento, se creía poco probable en zonas con baja humedad; sin embargo, ya se confirmaron casos en la provincia y se trabaja para contener su avance.
«Lo que hemos encontrado es una filaria, un gusano que se aloja en el corazón del perro», explicó el veterinario Matías Montilla. «Tenemos un diagnóstico de certeza en cuanto a que puede atacar al perro; lo que todavía no tenemos en concreto es el resultado de si es transmisible a las personas«, agregó, indicando que se están realizando estudios moleculares para despejar dudas y establecer posibles protocolos sanitarios.
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