
El 25 de enero de 1997 marcó un antes y un después en la historia del periodismo argentino, cuando José Luis Cabezas, fotógrafo y periodista, fue brutalmente asesinado en Pinamar. A 28 años del crimen, su memoria sigue viva como un emblema de la lucha por la verdad y la libertad de expresión, mientras las heridas de su asesinato permanecen abiertas en la sociedad argentina.
Cabezas, recordado por su olfato periodístico único y su capacidad para conectarse, dejó una huella imborrable en el mundo del periodismo, en su familia y en sus colegas.
El crimen que estremeció al país
El asesinato de José Luis Cabezas no fue un hecho aislado. El fotógrafo había estado investigando casos de corrupción y narcotráfico en la provincia de Buenos Aires, exponiendo figuras poderosas como Yabrán. Su trabajo lo convirtió en objetivo de represalias. Durante sus vacaciones en Pinamar, fue secuestrado y asesinado. Su cuerpo apareció calcinado en un auto en General Madariaga.
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